“La herida es el lugar por donde entra la luz” Rumi

El ser humano tiene la constante de preguntarse cuando el dolor viene a nuestro encuentro….¿Por qué a mí?¿Por qué YO?

Si estás aquí leyendo ésto no es por una casualidad, el dolor no llega a nosotros como una tortura que se nos manda para hacernos la vida imposible por algo que hicimos mal y como una venganza…. Si estás aquí es por que la pregunta que te haces ya puede ser diferente, estás preparado para formularla de otra manera….. ¿Por qué ha aparecido el dolor en mi vida? ¿Para qué? Y éstas, sí son las preguntas correctas.

Pensamos que el sufrimiento es ajeno a nosotros. No lo queremos en nuestra vida. O eso queremos creer. Es verdad que a nadie nos gusta sufrir, pero por que hasta ahora lo hemos mirado con ojos equivocados, siempre nos lo han mostrado como lo peor que puede pasarnos, en vez de verlo como un reto

TIPOS DE DOLOR

Hay diferentes tipos de dolor: el físico, cuando llega una enfermedad a nuestra vida. El moral, cuando aparece una situación que nos desespera y nos mantiene fuera de nuestra zona de confort . Y….cuantas veces sufrimos por las expectativas que teníamos, que eran diferentes a lo que vivimos, a lo que sí es, en vez de lo que esperábamos que podría haber sido. En este último caso, son las expectativas las que nos llevan al sufrimiento. Sufro, por que me resisto a lo que ES, o se añaden al sufrimiento físico o moral que se nos han llegado a la vida.

¿Te has parado a pensar que en las situaciones desagradables y que no queremos, son justo las que que hacen que se potencie todo nuestro ser?

Cuando aparecen el dolor o el sufrimiento en nuestra vida, es por que estamos preparados para transformarnos. Si somos capaces de dejar el miedo aparcado a un lado y pensar, veremos claro que sólo a través del dolor es como podemos crecer, transformarnos. El dolor y el sufrimiento son parte del proceso de transformación y de crecimiento. Son estos momentos los que nos hacen saber de lo que somos capaces, de hasta donde podemos llegar o lo que podemos conseguir si decidimos afrontar el miedo y actuar a pesar del dolor que sentimos.

REACCIÓN – OBSERVACIÓN

Cuando llegan estas situaciones a nuestra vida, si en vez de reaccionar ante ellas, nos dedicamos a observar y fluir para ver hacia donde nos lleva todo esto y aceptamos lo que llega, sin juzgar, pese a no comprender nada, pero confías en que si ha venido, no es por error, sino que lo aprovechamos a nuestro favor…. entonces avanzamos, crecemos como persona, evolucionamos y se produce un antes y un después en nosotros.

Será el tiempo quien vaya mostrando esas diferencias en la personalidad y por que fue necesario pasar por ese periodo que denominaste “el infierno” por ponerle un nombre. Es entonces cuando miras atrás y te das cuenta de hasta donde has llegado, de lo que has conseguido, de todo lo que has cambiado… Y la percepción de tu oscuridad, deja de ser tan oscura y empieza a llenarse con una tenue luz, que tú en tu angustia nunca viste, pero que siempre estuvo ahí.

CONCLUSIÓN

El sentido del dolor y del sufrimiento, es que aparece en nuestra vida para pulir nuestras aristas, al igual que una piedra preciosa, que al principio es amorfa y se le pulen las diferentes caras para darle forma. Pues pasa igual con los hombres, y cuanto más profundo es el sufrimiento es por qué mayor es el crecimiento.