Cuando la vida nos arrastra a una ” Noche oscura del alma” tenemos que entender que es un punto de inflexión en nuestras vidas. Hay un antes y un después ya que simbólicamente esta etapa, supone la muerte del YO, un yo que luchaba por encajar en el medio en el que vivía, y de tanto forzar las fichas del puzzle que es la vida, termina saltando por los aires, y dando paso al nacimiento del nuevo YO.  Atrás dejamos conceptos, programaciones, formas de sentir y de hacer por que han sido ellas las que nos llevaron a morir…. porque ya no concuerdan con nosotros.

Lógicamente, no es algo que ocurre de un día para otro. Lleva su tiempo, y mucho trabajo interior para integrar todo lo que estamos cambiando en nuestra vida. Primero es un cambio de pensamiento, que luego toca aprender a ponerlo en práctica….

En estos momentos desaparecen personas de nuestra vida, que ya nada nos aportan y aparecen en escena otras nuevas y situaciones que nos muestran como progresamos en la integración y sanación de nuestro YO

Si nos damos el permiso de aprender y apreciar cada vivencia y a cada persona que llega con su enseñanza, nos vamos enriqueciendo y nos volvemos aprendices constantes , punto que nos lleva a tomarnos todo de otra forma ya que todo empieza a verse como constructivo en vez de destructivo, y es entonces cuando empiezas a mirar al pasado con otros ojos…. ojos compasivos y comprensivos, porque ves que si todo aquello no hubiera pasado….jamás estarías en este punto. Es ahora cuando ves lo positivo que tuvo pasar un tiempo en el infierno.

Es autodescubrimiento es el viaje de tu vida, un viaje apasionante, maravilloso, donde empiezas a encontrar a tu verdadero YO, despojándote de lo que te aparta de Tí, sanándote con amor, con paciencia, sin juicios, a tu ritmo y siguiendo lo que te susurra el alma, descubriendo tu camino, los dones  que tenias pero que ni sabias que estaban en tí……